
EN ONCE DÍAS EL JAZZ HIZO ESQUINA CON EL BLUES, CORRIÓ PARALELO A LA MÚSICA AFRICANA,
TUVO INTERSECCIONES CON EL KLEZMER Y OTROS RITMOS PARA DESEMBOCAR
EN LA AVENIDA DE LA PLURALIDAD

Me topo con él en el elevador y no sé si decirle algo, a pesar de que ni siquiera anda con guaruras. ¿Proclamo ser su seguidor irredento desde décadas atrás, cuando tomó al mundo por asalto con una canción que se escuchaba noche y día en la radio: “Show me the Way”? Acaso podría hacerme el simpático y preguntarle: “¿Qué te parece haber aparecido en Los Simpsons, donde Homero proclama: ‘Ese hombre hace hablar a la guitaaarra’?”, en referencia a su estilo guitarrístico en “Show me the Way”. O, de plano, sería bueno confesarle que su canción me cagaba y que si la tocaba con un grupo llamado Ego Blues era porque le gustaba al baterista, quien, para colmo, pretendía cantarla.
Peter Frampton ya no tiene pinta de superestrella. De buen semblante para sus 61 años, aunque sin la cara de niño y la blonda y abundante cabellera que era el sueño de sus seguidoras, el cantante y guitarrista británico, es un usuario más en el elevador. Por eso, antes de bajar finalmente le digo: “Que tengas un buen espectáculo” (si bien no tengo boleto). Sonríe y me pregunta de dónde vengo, y al responderle adelanta que el año próximo tocará en la ciudad de México.
Así es el Festival Internacional de Jazz de Montreal (FIJM): en las calles, los restaurantes, las salas de concierto y hasta en los elevadores te puedes encontrar con los artistas, pues la música se desparrama por la ciudad. Después de todo son cerca de mil conciertos en once días, así que la posibilidad de casi chocar con los músicos es inevitable. En su conferencia de prensa, Robert Plant pidió que le saludaran a Prince si se lo encontraban. Aunque en ese caso fue una broma, porque el cantante formalmente conocido –otra vez– como Prince sigue viajando con séquito de superestrella.
También coincidí con el contrabajista Dave Holland, quien presentó tres devastadores conciertos: uno a dueto con el pianista Kenny Barron, luego con su quinteto y, para finalizar, con Anouar Brahem en el oud y John Surman en el saxofón. Hombre de memoria prodigiosa, recordó que habíamos conversado un buen rato durante su visita a México hace cuatro años. (Gracias Mr. Holland, porque, sobre todo en esta profesión, el ego necesita de algunas palmaditas de vez en cuando.)
Este año el FIJM le concedió un premio a George Wein, patriarca de los organizadores de festivales de jazz en el mundo (fue quien inició el Festival de Jazz de Newport). Durante la entrega, el también pianista, productor de discos y empresario, dijo que cuando los iniciadores del FIJM le pidieron un consejo, éste les respondió: “¡No hagan un festival de jazz, van a perder hasta la camisa!”
Por fortuna, Alain Simard, fundador y presidente del FIJM, y André Ménard, cofundador y director artístico, no le hicieron caso. Esto les ha permitido llegar a 32 ediciones en una situación ejemplar: además del éxito artístico –sin duda el más importante–, cuentan con la suficiente credibilidad y respeto por parte del público, las autoridades y los músicos. El gobierno apoya un proyecto que genera turismo de diversos países y el festival devuelve una propuesta artística que refleja la tendencia multicultural de Montreal.
Simard y Ménard tienen sus gustos musicales, por supuesto, pero no los privilegian. Parte de la fórmula de su éxito es que tienen una oferta muy amplia que, en la celebración del 25 de junio al 4 de julio, tuvo algo para todos los gustos. Con un cartel que fue de Tonny Bennett a Prince y a los B-52, pasando por Robert Plant, Return to Forever, Diana Krall, Angélique Kidjo, Don Byron, Paco de Lucía, Richard Galiano, Bootsy Collins, Marianne Faithfull, Gonzalo Rubalcaba y los mexicanos Magos Herrera y El Instituto Mexicano del Sonido, pasó por todos los géneros sin sobresaltos. Es un festival de jazz, pero con los brazos abiertos a otras músicas.
Laurent Saulnier, vicepresidente de programación y producción, explica que “cada día tienes entre 10 y 15 conciertos. Así que al jazz podemos agregar músicas que, de una forma u otra, están conectadas con éste: blues, r&b, música del mundo, hip hop, electrónica, etcétera. No estamos haciendo verdaderos conciertos de rock, tratamos de traer bandas con una conexión jazzística. Siempre pensamos que la gente que viene a un festival a ver, por ejemplo, a una banda de trip hop, también puede escuchar a una banda de jazz en un escenario exterior, lo que podrá acercarla al género. Es muy importante para nosotros ser principalmente un festival de jazz”.
Por eso en once días el jazz hizo esquina con el blues, corrió paralelo a la música africana, tuvo intersecciones con el klezmer, la música de raíces latinoamericanas, el funk, el flamenco y otros ritmos para desembocar en la avenida de la pluralidad. André Ménard dice que el primer festival se realizó en la Isla Santa Elena. “Fue el más difícil, pero desde que nos movimos al centro de la ciudad, el segundo año, el festival comenzó a crecer y cada año sigue creciendo”.
El FIJM es una empresa y como tal se maneja con rigor, con un grupo de trabajo sincronizado, que logra que todas las funciones se lleven a cabo sin incidentes y con respeto al reloj. Los espectáculos callejeros y los interiores se conectan unos con otros, explica el promotor. “Los artistas que van a tocar en el futuro en las salas cerradas siempre han comenzado en la calle. Se les da una enorme vitrina en la calle con los conciertos gratuitos y unos tres años después son los artistas que se encuentran en las salas cerradas”.
André Ménard siempre ve hacia el porvenir, con la idea de que el FIJM sea un proyecto permanente. “Vamos a descubrir artistas para el futuro –dice sonriendo–. El festival va a sobrevivir a quienes lo fundaron por muchos y muchos años. Esa fue una de las primeras cosas que acordamos al fundarlo”.
Clips de las presentaciones realizadas durante el Festival Internacional de Jazz de Montreal 2011: http://www.montrealjazzfest.com/multimedia-en/default.aspx
También se pueden consultar fotografías en http://www.montrealjazzfest.com/multimedia-en/photos.aspx
2012-05-23
tengo la fortuna de presenciar algunos de éstos conciertos del Festival de Jazz en Montreal y es maravilloso tanto el nivel artístico musical como el ambiente generado !! ... ahh "recordar es vivir" :) se agradece ésta nota y los enlaces !!
2011-09-28
I told my kids we'd play after I found what I nedeed. Damnit.
2011-09-25
Keep it coming, wirtres, this is good stuff.